Veinte años de Videodanza en Argentino

Veinte años de Videodanza en Argentino

El 19 de noviembre se presentó el documental “Videodanza Argentino” en El Cultural San Martín, Sarmiento 1550, CABA. Se trata de una producción que recorre durante 30 minutos los veinte años del videodanza en la Argentina. Con este documental se intenta ver la relación que empieza a tener la danza con el cine a partir de ciertas películas argentinas de mediado de los años ´80 en las que se introduce la el movimiento corporal relacionada con la música, y a su vez, siendo captadas por el “ojo” de la cámara. Una de las realizadoras que formó parte de este documental es Claudia Sánchez, quien además coordina junto a Daniel Böhm el ciclo de videodanza. Para introducirnos en la creación y organización de los testimonios que forman parte de este documento dialogamos con ella.

Ámbar: ¿Cómo surge este documental? con respecto a toda la trayectoria del video danza.

Claudia Sánchez: Como surge el documental… El documental surge a raíz del Congreso Arte en Cruces, realizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, departamento de Artes.

Á: ¿Que motivó la creación de esto?

CS: Con Alejandra Ceriani armamos una mesa conmemorativa por los veinte años del taller de danza para coreógrafos que había dictado Jorge Coscia y como en ese momento ese taller en el año 93 fue organizado por la Secretaria de Cultura y el año pasado Jorge Coscia era el Secretario de Cultura, nos parecía como un gran recordatorio cíclico y llamativo acerca del recorrido que había tenido el lenguaje. Entonces hicimos una mesa en el marco del congreso y para acompañar la mesa pensamos en el documental.

Á: ¿Cómo fue la elección del material?

CS: En la elección del material…Como ese taller fue tomado por alrededor de veinte y treinta personas, pero de esas veinte y treinta personas solamente cuatro terminaron con un producto audiovisual ¿no?, con una obra. Entonces decidimos trabajar en torno a las cuatro personas que presentaron material y que después derivaron en la primer, digamos, muestra que se hizo en el año ´94 en el Rojas y que además tuvieron como un recorrido del videodanza en forma posterior.

Á: ¿Podrías especificar como es la relación de la coreografía con el soporte técnico?, ¿Se da un equilibrio en ambas áreas?

CS: La relación de la coreografía con el soporte técnico. Supuestamente tendría que haber un equilibrio entre ambas porque es un lenguaje que aúna los dos lenguajes: lenguaje audiovisual con el lenguaje del movimiento. Con lo cual, no tendría que haber uno de los dos lenguajes por sobre el otro. Sería como una conjunción, un cruce, una intercepción, si lo podemos pensar a nivel matemático.

Á: Teniendo en cuenta el crecimiento que fue adquiriendo el videodanza en el campo cultural, ¿Cómo evalúas los logros que se obtuvieron?, y ¿Cuál es el desafío que plantea para el futuro?

CS: Los logros están en relación a la cantidad de material que se produce por año. De esos cuatro videos iniciales del año ´93. En el año pasado más o menos se presentaron al festival de videodanza, donde fui jurado, alrededor de 50 o 60 obras. Por lo cual, el crecimiento fue exponencial, es un lenguaje que va día a día adquiriendo adeptos. Pero el desafío es generar un campo. O sea, por más que se produce un aumento de la producción de obra, no se constituye todavía un campo. Es como un espacio de paso, digamos, algunos hacen videodanza pero no terminan quedándose en el lenguaje. Somos pocos los que ahondamos, investigamos y profundizamos en el espacio.

Á: ¿cómo es la recepción de público?

CS: La recepción del público es diversa, tiene un público cautivo, chico. Bueno justamente el desafío para nosotros es ampliar el público, poder acceder a un público más masivo que deje de pertenecer a un ghetto, a una pequeña tribu.

Á: ¿Cuál fue el comienzo de tu vínculo con el videodanza?

CS: Estudié cine hace muchos años en la Escuela de Cine de Avellaneda, después abandoné y me dediqué al teatro y cuando incorporé el movimiento en mi trabajo a partir de un grupo de tango retomé mi nivel audiovisual y empecé a hacer videos y estaba en ese período cuando me entero que hay un taller de videodanza en el Rojas, que fui y tomé, y ahí conocí a Osvaldo Ponce que es la persona con la que siempre hago todos mis trabajos y es uno de mis compañeros del documental. Cuando fui al taller en el Rojas que dictaba Silvina, encontré como un lugar donde podía incorporaba todo lo que yo había hecho hasta ese momento, cine, teatro y danza.