Embiste, de Cia. Dunzica

Embiste, de Cia. Dunzica

Si somos con el otro, ¿el otro es a partir de nosotros? ¿Nuestros cuerpos se repliegan en el otro o el otro se repliega en el nuestro? El movimiento constante de esta dialéctica no cesa en Embiste.


Fuente: Facebook/Embiste

 

Amparo Alabarces, Victoria Morante y Catalina Briski son intérpretes y partícipes de Embiste. Su creación mediante la expresión corporal se  repliega por el espacio escénico de manera deslumbrante. Los movimientos se desplazan hacia el exterior del individuo y vuelven como un boomerang. Van y vienen. Están atados, parecen pender y sujetarse a una soga… y se liberan. ¿Qué es esa fuerza que mueve a los cuerpos de esta forma? ¿Será un otro? ¿Serán las relaciones sociales que los frenan, los detienen? La respuesta se encuentra solo al estar presente en Embiste.

La musicalización es un intérprete más. Los momentos de solos de las artistas se van construyendo a la par de ritmos musicales no uniformes, desde el principio. Luchan y se repliegan, se liberan hacia afuera y a si mismas. Los momentosgrupales parecen seguir la musicalización de un ritmo un tanto más uniforme, simulando el estar y formar parte de una unidad social, de manera un tanto más uniforme, podría decirse, en un momento de armonía o esplendor.

La iluminación mantiene y sigue los pasos de quienes se desplazan, extienden o contraen el espacio. La iluminación lo mantiene en suspenso, lo cierra o lo vuelve a crear. El espacio se mantiene mínimo en tanto objetos… pero está colmado. La expresión y la creación mediante el movimiento de múltiples elementos visibles y sonoros son más que suficientes. El espectador se embiste de las tirantes creaciones y relaciones con el otro para luego nutrirse de ellas.

Embiste resulta una  sensación única dónde todos los cuerpos -aquellos de los intérpretes y de quienes los observan sin respirar desde los asientos- responden a un imán, en otras palabras, a una atrapante puesta en escena.