Crónica “Solo Due”

Crónica “Solo Due”

Crónica “Solo Due”

“SOLO DUE” es el último, hasta ahora, de los espectáculos de “Les Argonautes” un elenco de circo que hoy cuenta con dos intérpretes, nacieron en otoño, en 1993, en Bruselas, Bélgica, estaba lloviendo. A lo largo de un camino sinuoso, crearon juntos, durante más de veinte años, casi siete shows. Su método de creación es colectivo, colaborativo, cómico, a veces enojado, siempre cómplice. Por accidente, también hacen espectáculos, de alta calidad.

“Solo Due” es un espectáculo de circo, de malabares, de música, de riesgo, al borde del precipicio. ¿son dos? ¿es uno? De eso se trata.

Acciones en sincro mientras el público se acomoda. Miran para un lado y otro, un gesto, un chiste, dos minutos más y empezamos, paciencia, se ríen, Benji Bernard se quita los anteojos, está por comenzar. Etienne Borel lo espera.

Las chicas de atrás se ríen a carcajadas, de algo privado, hablan en voz alta, todos escuchamos, yo me sonrojo, ¿será posible?

Benji y Etienne caminan rápido por el escenario, luego silencio, quietud, calma, apagón y comienza el show.

Empezamos, señoras y señores, se confunden, adrede.

¡Vamos, vamos!

En español y en francés

Cada uno es como se percibe.

Nosotros / Uno.

Una serie de fragmentos, la sensación de unidad o continuidades…

A veces nosotros mismos no nos entendemos…

Y ahí vamos a una aventura desconocida, como cada vez, incertidumbre, curiosidad, emoción…

Comienzan con un juego de peligroso desequilibrio permanente, una mesa, una silla, un vaso y una botella de vino tinto que en cualquier momento se cae al piso y se derrama, una extraña combinación de movimientos rápidos y precisos y otros como en cámara lenta.

Etienne bebe sin permiso después de haber atendido todas y cada una de las posibles caídas de su socio.

Etienne Borel nos deslumbra con una pelota blanca, mediana y pesada, la percusión, parece de campanitas, acompaña cada movimiento sobre el cuerpo o en el aire, malabares, precisión en los movimientos, la armonía, concentración y fuerza, todo en contra de la gravedad.

Benji toca el violín, Etienne camina alrededor, lo molesta y terminan en un abrazo.

-Ça va?

-Benji duerme

-Ça va? Y ambos, violín en mano, juegan un pizzicato con veinte dedos.

Aplauso cerrado.

Los artistas, multi talentosos, usan el fondo del escenario, se ven cuatro manos y un arco, sin violín, primero tocan juntos, luego uno de ellos hace sonar un cello, invisible, los instrumentos no se ven, no tengo idea de cómo lo hacen, es magia, nos sorprende a todos, quedamos embelesados.

Benjí, je sais… (lo sé)

No, no…

Se confunden…

Benjí, escucha las aves! Y cae una clava primero, luego otra y hasta seis, aumenta la intensidad de la música, aumenta el ritmo, la concentración es máxima, es difícil, se da vuelta hacia un lado y otro y todo fluye…

Dos sillas, caminan, marchan, se detienen y reflexionan:

“Hay dos soluciones.

Está bien quedarse aquí,

pero yendo y viniendo.

Hace falta un cuerpo,

un cuerpo que se mueva hacia adelante

o hacia atrás,

que suba

o que baje,

según las necesidades.

Ahí hay una salida.”

Reflexionan, analizan, se oponen, acuerdan. Sentados en dos lindas sillas de madera.

“Seamos crédulos.

Yo diría que soy yo,

me pararía y no pensaría más.

Yo pienso demasiado.

Hay una salida,

el resto vendrá.”

“Identidad, es simple como la música.

¡Ah, mierda!”

Se escuchan ruidos, un viento, algo que corta el viento, brilla en la oscuridad, el filo de una guadaña, ¿viene “la parca”? No, es una danza sensual, vértigo, adrenalina, pura vida, riesgo, movimientos rápidos, lentos, precisos. Un punto fijo, equilibrio y fuerza. ¿Es un réquiem? No es un desafío a la gravedad, es el cuerpo en movimiento, es un todo y sus partes, los brazos, las piernas, los pies, la cintura, el cuello, la cabeza quieta.

“Precioso” se le escapó en voz alta al señor de atrás. Coincido.

Suena un violín a cuatro manos, parece uno, pero son dos es un misterio.

“Es todo lo que me acuerdo esta noche.

Empezaba mal

¿Y terminaba bien?”

Parece una relación padre – hijo. Preguntas y respuestas, preguntas sin respuestas, más preguntas.

“Todo parece estar bien, ¿no?”

El juego de la silla, dos sillas, una silla, dos actores, un actor,

Al fondo del escenario hay un pizarrón que ocupa casi toda la boca y tendrá unos 20 cm de alto, dibujan rápido, palitos, rayas, semi círculos y al final leemos, como buenos alumnos en clase: “HAY GRIETAS EN TODOS LADOS ASI ES COMO LA LUZ PUEDE ENTRAR.”

Al final nos despiden unos divertidos bar tenders, ¿son dos? ¿es uno? Preparan un trago, tratan de fumar, pero no lo logran, beben de las botellas, saludan y agradecen a Leticia Vetrano, por la organización del Festival, al equipo técnico, al Galpón de Guevara (sala llena) y al público por su presencia.

Aplausos continuos, fuertes, emotivos, más aplausos.

Ficha Técnica

Idea e Interpretación:  Benji Bernard, Etienne Borel

Vestuario: Natalia Fandiño

Iluminación: Anne Straetmans

Operación de luces y sonido: Geoffroy De Hasque

Dirección: Louis Spagna

Este espectáculo forma parte del evento: <u>II Festival Internacional de Circo Independiente</u>
Este espectáculo forma parte del evento: <u>Semana del teatro independiente</u>

Duración: 60 minutos
Clasificaciones: Circo, Adultos

Espacio Teatral

Galpón de Guevara

Dirección

Guevara 326 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina