La habitación de Diótima: donde se ama no se habla

La habitación de Diótima: donde se ama no se habla

La habitación de Diótima: donde se ama no se habla

La escenografía de la sala es simple: un camastro desnudo, dos plazas, con ruedas. Sobre ese camastro sucederá todo o casi todo. Nos recibe en escena Maitina De Marco dándole voz a “El mito del andrógino” del Banquete de Platón, aquel que explica la existencia de las “almas gemelas”. Será el pie para introducir a la pareja en torno a la cual girará toda la obra: Lucía (Ayelén Clavin) y Domingo (Diego López). Será también Maitina De Marco la presentadora de la boda de esta pareja; y casi se podría decir que es el personaje que –a excepción de una escena en donde Domingo habla en soledad- tiene el ejercicio monopólico de la palabra. Sucede que en La habitación de Diótima, el lenguaje verbal es siempre sobre el amor pero solo es posible por fuera de éste: Maitina De Marco se mueve por fuera de la pareja de Lucía y Domingo, Domingo solo tendrá voz cuando Lucía lo haya dejado momentáneamente. Allí volverá Platón y el Banquete, ahora enfocado al amor como una enfermedad que necesita ser tratada médicamente. Lo interesante de esta obra es que todos los pormenores del día a día de una relación romántica (las alegrías, las disputas, el sexo) están atravesados por la danza y por el lenguaje corporal, pero jamás por la palabra. Como si en el amor no se pudiera verbalizar, como si todo pasara por el cuerpo y sus interacciones. El amor y la palabra no pueden convivir en presencia. Solo en ausencia se puede reflexionar y sufrir en voz alta sobre los devenires amorosos. Pero si los dos enamorados están allí, en cuerpo y alma, la comunicación excede a la lengua.

Ayelén Clavin y Diego López hacen un gran trabajo de expresión corporal, por momentos casi cinematográfico, similar al de una cámara que, acelerada, muestra la cotidianeidad de la pareja. Los gestos son acentuados por un excelente juego de iluminación. Ayelén Clavin protagoniza un emotivo momento de danza, en el cénit de una crisis amorosa. La música acompaña correctamente cada uno de sus movimientos, revestidos de la profunda tristeza que todos los que hemos estado en situaciones como esa hemos sentido. Quizás se trate del instante más emotivo de esta propuesta.

La habitación de Diótima es una obra corta y casi muda que escenifica desde el plano de lo físico las emociones más fuertes, hermosas y desesperantes. Es una excelente combinación de  iluminación, musicalización y destreza artística  capaz de emocionar, de angustiar y de hacer sonreír al público. En resumidas cuentas, una obra que logra interpelarnos como individuos amantes.

Ficha Técnica

Intérpretes: Maitina De Marco, Diego López y Ayelen Clavin / Texto y coreografía: Ayelen Clavin, Matina De Marco, Diego Lopez, Eleonora Capua y Marisa Villar  / Iluminación: Matías Sendón / Vestuario: Laura Croce / Diseño gráfico y fotografía: Pablo Viacava  / Realización en utilería: Analía Annetta / Voz en off: Mora Villar / Escenografía: Alicia Leloutre / Música Original: Andrés Rubinsztejn (Sordo Musica) / Prensa: BATAHOLA gestión y comunicación / Asistencia de Dirección: Eleonora Capúa / Idea y dirección: Marisa Villar.

Espacio Teatral

El Kafka

Dirección

Dirección: Lambaré 866