Cuando las prácticas se amplían: Diálogos y colaboraciones entre Francis Alÿs y Cuauhtémoc Medina

Cuando las prácticas se amplían: Diálogos y colaboraciones entre Francis Alÿs y Cuauhtémoc Medina

 

Durante más de dos meses se pudo ver en el Museo de Arte Latinoamericano (Malba) la muestra Relatos de una negociación, del artista belga-mexicano Francis Alÿs, con curaduría a cargo del mexicano Cuauhtémoc  Medina. La dupla artística-curatorial tiene varios trabajos en su haber. Con una mirada atenta y sutil sobre las contingencias sucedidas en distintos territorios donde desarrollan sus trabajos, formulan desde ambos planos una decidida reflexión sobre la práctica misma.

 

                                                            

 

La práctica artística de Francis Alÿs parece no tener un punto de referencia cartográfico, ya que se mueve y desplaza todo el tiempo en un deambular constante.  Desde hace 20 años trabaja en forma desterritorializada, tomando referencias y citas muchas veces azarosas que devienen en proyectos artísticos a largo plazo. Con un humor propio, manifiesta su preocupación y sensibilidad por territorios marginales propios de zonas conflictivas. Su elección por estas situaciones específicas es parte fundante de su trabajo, donde la convivencia en lo residual de las sociedades periféricas oscila entre la ficción y la realidad.

Sus trabajos no son cerrados, no hay una finalidad buscada a priori. En cada exposición en la que participa la obra puede mutar en su formato expositivo. Lo que importa son los procesos, los distintos momentos por los que atraviesa la pieza artística, que la colman de interrogantes y disparadores. Ya decía el artista que “la procesualidad continua es solo un medio para evitar conclusiones.”

La acción de caminar funciona para Alÿs como un medio, como un proceso en el cual la sencillez y la sutileza de la acción logran resultados inesperados de gran potencia visual.  La importancia del deambular está en la narración, donde cada paseo es una frase, y la caminata se presenta como una anécdota social. Es una artista versátil a la vez que práctico. Se vale de múltiples medios para dar sitio a sus trabajos e investigaciones, y en esta multiplicación de dispositivos y capas de significado, uno puede leer entre líneas los argumentos planteados por el artista.

 

                                                      

 

En el corto tiempo que estuvieron en Buenos Aires, desde Revista Ámbar tuvimos la oportunidad de entrevistar a ambos, comenzando por el curador, investigador y ensayista Cuauhtémoc Medina.

Revista Ámbar: Su trabajo dio cuenta del despliegue de herramientas culturales para abordar el arte contemporáneo que tiene la figura del curador, pero también se lo puede pensar como un co-autor del trabajo del artista, tanto desde lo teórico como desde la organización, y hasta en la gestión. En los últimos años ha visitado Buenos Aires por diferentes motivos, pero en este caso ¿qué se siente volver a trabajar con Francis Alÿs?

Cuauhtémoc Medina: Tengo una relación muy curiosa con Francis. En cierta manera nuestras prácticas se desarrollaron en paralelo, si bien él empezó más tarde. Los dos comenzamos a fines de los años 80´de una manera que a veces es muy pública y a veces no. Somos colaboradores. Cuando yo tengo dudas o problemas recurro a él para que me oriente, y a su vez, claro que con menos exclusividad de lo que yo hago, porque Francis es alguien que tiene una constelación de amigos y colaboradores en todo el mundo, pues también él me pide de apoyarlo de varias maneras.

RA: Recuerdo que hace ya 12 años se presentó también en Malba una gran muestra de la Colección Jumex de México, en la cual participaba la obra Cuando la fe mueve montañas (2002), una obra de Alÿs que contaba con textos suyos y de Carlos Basualdo. Desde esa época detecté cierta afinidad y colaboración entre ustedes dos, una amistad que parece superar lo profesional.

CM: Si, nosotros dos somos amigos. Cada semana y media nos tomamos algo, además nuestros hijos han crecido juntos. Yo no diría que nuestra relación es afectiva, sino más bien tiene que ver con la lógica interna del tipo de trabajo de Francis. Como crítico y curador lo he tenido siempre como un referente útil por el tipo de manera de plantear una práctica antes de empezar a hacer las obras.  Ese momento de establecimiento de la materia de la colaboración, en cierta manera, me ha marcado cómo puede funcionar el arte contemporáneo.

RA: ¿Y cómo fue la gestación del proyecto expositivo Relatos de una negociación?

CM: Esta exposición la empezamos a pensar hace alrededor de 9 años, cuando cerró la exposición 10 cuadras alrededor del estudio en el Museo San Luis de Fonzo, en México D.F. Entonces, como aquella era una exposición que estaba dirigida a las intervenciones de Francis en la Ciudad de México, estábamos muy atentos a la idea de cómo replantear algunas de las obras que él había empezado a hacer en lugares específicos. Sucedió unos años después de la muestra, que una amiga nos hizo la observación de que le había costado mucho trabajo trazar un argumento que no estuviera regresando sobre los argumentos que habíamos planteado nosotros para la muestra. De una manera muy curiosa nos dijo que ese cierre era tan impenetrable que era necesario que nosotros abriéramos el cuestionario nuevamente. Entonces todo eso fue lo que condujo a esta exposición, que está en una posición bastante secuencial a nuestra colaboración.

RA: La obra de Alÿs parece trabajar con ciertos estratos, generando una serie de agentes, pero siempre con él como pilar artístico en constante movimiento para desarrollar distintas articulaciones.

CM: Claro, la práctica de Francis es una obra que involucra muchos agentes, pero lo tiene a él como alguien que regula, establece, controla esas colaboraciones. Pero ciertamente es una característica interna de su obra, y no una situación casual.

RA: Vemos en la actualidad que en el arte contemporáneo los proyectos empiezan a tener cada vez mayor relevancia, que las obras se amplían, se vuelven colaborativas y abiertas. Tal vez la referencia y reflexión sobre la práctica se ha vuelto fundamental en el arte contemporáneo.

CM: La idea es deconstruir el medio. También en términos de superponer una serie de momentos de vida de la obra. Para Francis no es un problema que la obra pueda tener una lógica artística y sensible, y que a la vez tenga una significación política y social. El hecho de entender la forma de participación de la obra en la sociedad para mí es muy importante, ya sea bajo la figura de una contingencia, o bajo la noción de a veces, en lugar de la suposición muchas veces muy perniciosa de construirlo entorno a deberes y obligaciones forzadas. La verdad que es algo que a mí me ha informado mucho, y volver a hacer una exposición con Francis es muy natural y fructífero para los dos.

RA: ¿Cuál sería su primer conclusión sobre este trabajo colaborativo?

CM: Que nos permite hacer algo muy ventajoso, que es disfrazar nuestra ineficacia en un proyecto a largo plazo. (Risas) No te miento si te digo que una vez por mes en los últimos 6 o 7 años, nos hemos juntado supuestamente a trabajar sobre esto, y el 80% de las veces nos sentamos a hablar de nuestras vidas.

RA: Tengo la esperanza de que si este proyecto curatorial y expositivo fue el fruto de un encuentro hace 9 años, tal vez de aquí surja otro proyecto a largo plazo juntos.

CM: Es que todavía no empezamos a hablar de eso. ¡Todavía no inauguramos esta muestra! (Risas)

RA: En la obra de Francis resulta interesante como de manera muy sutil trabaja la contingencia, desde el no decir o desde el sugerir en vez de afirmar. Creo que la manera de trabajar con lo inminente y traer algo a cuenta, pero sin la necesidad de mostrarlo tan explícitamente,  es una característica que vale la pena resaltar en el arte contemporáneo.

CM: O a veces sí. Una cosa que me parece interesante de su trabajo es la oscilación entre modalidades de representación. Y es lo que intenta reflexionar en esta muestra, en términos de la posición que puede tomar lo pictórico en el arte contemporáneo. Entender cómo puede haber una práctica pictórica distinta a la del estudio individual y autoral. No se ha caído en cuenta de las trasformaciones que la pintura puede haber tenido.  Y parte de la exposición, más de mi lado que de Francis, estaría queriendo responder a esa situación de confrontación, algo que es necesario a la práctica contemporánea y que se deriva de una visión más estrecha de lo que es la pintura.

 

Para la muestra se exhiben tres de los últimos trabajos en video de Francis Alÿs, los cuales se presentan por separado y son proyectados en gran formato. Estos videos se complementan con objetos, mapas, mesas de trabajo, recortes de diario, dibujos y pinturas, dispuestos de manera orgánica en la sala continua al video. Las paredes de la salas fueron pintadas con colores tenues, un gesto visual que pretende dar armonía y consonancia a la cantidad de obras que la habitan. Hay que decir que el trabajo curatorial de C. Medina es impecable, ya que el montaje de las pinturas y dibujos en pequeño formato hace que la visita por las salas sea fluida y contundente a la vez.

 

                         

 

En No cruzarás el puente antes de llegar al rio (2008) el artista trabaja en un sitio especifico marcado por la intolerancia y los límites territoriales, como el caso del Estrecho de Gibraltar (son 14km de agua que separan España de Marruecos, o África de Europa). Una fila de niños de cada lado del continente se perfila, con botes de juguete en mano, hacia el horizonte, bajo la incógnita de que, si caminaran derecho, ¿se toparían unos con otros?

 

                          

 

Tornado (2000-2010) fue un proyecto artístico que demandó varios años de trabajo. Ubicado en las regiones altas al sur de la Ciudad de México, una serie de tornados se levantan en épocas de sequía en los campos de maíz. El artista, esperando el momento estratégico, intenta una y otra vez internarse en este caos natural de viento y polvo. Una vez adentro, lo que se supone algo temible se convierte en puro silencio. Durante la década que duró este proyecto, el ámbito local de México se transformó bajo la llamada “guerra contra el narcotráfico” impulsada en 2006. La cantidad de víctimas inocentes bastó para modificar anímicamente la idea original del proyecto. Los dibujos y pinturas que acompañan la obra, junto a la disposición de ametralladoras construidas con carreteles fílmicos y residuos, funcionan como un análisis de las relaciones entre arte y ética.

 

                       

 

Invitado a participar en la Documenta (13) en Kassel, Alemania, se le propuso trabajar durante dos años en Afganistán(2010-2012) en medio de la insurrección talibán y la ocupación británica. Durante estos dos años Alÿs viajó constantemente al país, caminando por las calles, tomando fotografías y realizando dibujos en las bases militares británicas. De esta situación el artista generó una serie de pinturas abstractas, basadas en las insignias militares de los soldados y en la señal de las barras de color de la televisión  (estas últimas tienen que ver con el vacío mediático occidental sobre la región). El film REEL-UNREEL (2011) fue presentado finalmente en Kassel, con gran acogida del público. En él se pueden ver a dos niños jugando con carreteles fílmicos por las calles de Yamgun, Afganistán, una poderosa metáfora sobre la prohibición y quema de imágenes por la cultura talibán.

 

Sobre el papel del artista contemporáneo, lo que significa crear y producir arte en estado de sitio y la importancia de reflexionar sobre el medio, nos comentaba Francis Alÿs lo siguiente:

Revista Ámbar: Hace unos diez años se presentó aquí en el Malba la excelente muestra de la Colección Jumex, con su obra  Cuando la fe mueve montañas (2002); luego en el 2006 se mostró también aquí Historia de una decepción, el viaje épico que usted realizó a la Patagonia.  Su producción implica trabajar con cierta sutileza sobre la contingencia, el contexto y lo político, pero además hay cierta reflexión sobre la práctica, sobre pensar la práctica antes que la obra, y reflexionar en torno a ello.

Francis Alÿs: ¿En qué sentido? 

RA: En el hacer mismo, como en la elección de los medios y dispositivos.

FA: Son dos investigaciones paralelas, que en ciertos casos coinciden. Sin duda hay un cuestionamiento del artista, de cómo o qué significa ser artista hoy, o cual es la relevancia de nuestra profesión. Y por otro lado algo más personal, dirigido a la praxis, cual es mi relación real con el medio. En este caso el video o la imagen en movimiento, en un momento donde hay una proliferación infinita de videos. Hay que pensar que significa hacer otro video más. Obviamente hay encuentros con situaciones en crisis o en conflicto, que piden       algún tipo de reacción, comentario o respuesta.

RA: Como tomar cierto partido en cuanto al contexto abordado.

FA: Pero es un papel de testigo también. Y es lo que me interesa en este momento. Si bien yo veo los proyectos a futuro, también me interesa el papel del artista como testigo, de cómo la ficción puede hacer un comentario sobre cualquier tragedia humana. Tomándolo de manera genérica, por ejemplo el genocidio en Armenia. No me interesa tanto lo poético de los medios, ya sea una película, la pintura, o un video, pero sí preguntarme ¿hasta qué punto estos lenguajes pueden ofrecer algún tipo de reflexión a hechos absolutamente intolerables? En el caso de los genocidios, son hechos  imposibles de imaginar. Si tú consideras el acto creativo como un proceso de imaginarios, pero al mismo tiempo uno es incapaz de imaginar el dolor o el trauma, ¿cómo puedes comentar o puedes atreverte a hacer una aporte a esa situación?

RA: Pienso en la imagen del Guernica de Picasso, que es un testimonio totalmente desgarrador, en el sentido del tipo de comentario que el artista puede hacer desde el lenguaje visual. Sobre todo en los momentos caóticos y de estado de sitio que se viven en el mundo, que es lo que se planteó como eje curatorial en la última Documenta (13) de Kassel en 2012. Esta idea de ser testigo y dar cuenta de lo que está pasando, y así llevar estas crisis al campo del arte y lograr visualizarlas.

FA: Pero también hay paradojas.  Me acuerdo que hace un año exactamente fui a Montevideo, Uruguay, ya que había una mini retrospectiva de mi obra, muy compacta y simpática. Di una charla, y un joven de unos 20 años me dijo que ya no creía en los políticos, ni en la prensa ni en la televisión, y nos pedían a nosotros los artistas que ofrezcamos  una visión más espontanea de la realidad.

RA: Esa es una gran carga para los artistas.

FA: Y es una visión totalmente subjetiva. Yo tengo una agenda muy personal. Si bien soy extremadamente sensible a muchas cosas que están pasando hoy, como las muchas revoluciones y los acontecimientos, tengo un campo limitado de expresión.

RA: A veces el artista y la obra parecen existir separadamente, pero no sería tu caso.

FA: La obra es lo mejor de mí, de verdad.

 

                                                     

 

La entrevista a Francis Alÿs y Cuauhtémoc Medina fue realizada el dia 15/11/201 en Malba, Av. Pres. Figueroa Alcorta 3415, C.A.B.A. Argentina.