Codificación de la realidad desde la visión colectiva: ¨El realismo como vanguardia¨

Codificación de la realidad desde la visión colectiva: ¨El realismo como vanguardia¨

Desde diferentes facetas- onírica- sublime, realista, retratista, la obra de los miembros de la Mutualidad permanece intacta y contemporánea. Testigo fiel de tal vigencia ha sido la exhibición El realismo como vanguardia.

Es increíble el gesto (trazo) de los diferentes artistas que se vieron comprometidos con el contexto social de su epoca y su forma compleja. Tal es así que la muestra  organizada por la Fundación Osde propuso diferentes espacios para comprender y abarcar  la aproximación temática a la realidad bajo el ojo de Piccoli, Sivori, Calabrese, Grela, Leonidas Gambarte entre otros.

En un primer paso, era posible ver un extracto de “Llamamiento a Todas las Organizaciones Culturales y Artísticas”:  “…En vez de dilatantismo, la formación de verdaderos profesionales plásticos; en vez de la pequeña aspiración al título de profesor, la de adquirir  una experiencia técnica y científica que provea de un conocimiento completo de la plástica y de una verdadera capacidad profesional…” (Diario La Capital, Rosario, 12 de marzo de 1934, p.8) El relato curatorial dio la sensacion de anticipar al espectador que lo que iba a encontrar durante el recorrido  era el producto de un una praxis con fundamentos y compromiso social. Al avanzar, un breve relato cronologico entablaba un contexto histórico para comprender el accionar de los artistas en el medio.  El accionar del grupo se reflejo entonces en un hilo temático: escenas de labor y escenas de revolución .

Hoy, entre la  magnífica totalidad de la producción exhibida  es interesante observar los restos de una curiosa obra de la que solo se poseen fotografías y un catalogo, Hombre Herido, documentación realizada por A. Berni y A. Piccoli en la que la emulación de la posición de Cristo crucificado en iconicidad no deja de llamar la atención.

Otra obra de las tantas notables que se deben tener presente es Paisaje (1951). Realizada en escala de grises, propone una sensación-observación diferente en comparación a una de las obras realizadas en fuertes colores primarios y secundarios. En su lugar, junto al tipo de trazo fugaz y aquel propio condicionado por la materialidad de la carbonilla sobre papel, propone un espacio diferente, una temporalidad estanca pero vivaz por el movimiento del río hundido en la oscuridad…un tiempo lejano pero aún presente. En esta y otras obras, la semejanza del asunto*
– elementos cotidianos- con el tema*  -los trabajadores, las industrias y barrios desolados-  permite al ojo lograr una atracción y permanecer en la relación unívoca de lo real-visual a nivel plástico: el deseo de poseer la realidad para entenderla se mantiene en pié. El contraste de una obra monocromática frente a otra llena de matices y saturaciones permitio que el espectador siga el recorrido de manera dinámica. (Se puede comparar para ello la obra de Juan Tortá, s/t, óleo sobre cartón, 1951 con la obra de Juan Crela, Cruce Alberdi, 1946, óleo sobre tela).

La situación en el espacio otorgado a la ensoñación mantuvo el panorama general de la muestra pero le agrego un tinte especial. Obras como Primeros Pasos, de A. Berni y El chalet de enfrente de C. Aquilino proponen mediante valores claros, tonos pasteles y figuras humanas con vista al horizonte un espacio fugaz y a la vez nitido;  del pasado, no obstante, con la sensación de que la realidad alli capturada se mantiene distorsionada en el presente. Un verdadero recuerdo onirico.  Mediante el gesto de los artistas al estilo Cezanne la mirada inocente se despierta: la ensoñación se proyecta de manera visual, pero esta es sólo una de las múltiples formas de ver el mundo. Y en medio de sus complejidades los artistas también recurrieron a otra especialidad, la representación cuasi-surrealista. Con personajes casi caricaturescos, Prehistoria, obra de Leonidas Gambartes (1942), logra connotar claramente un mensaje- la moneda incrustada en un reptil se arrastra hacia el  hombre prehistórico- a tal punto que de otra forma no podría haber sido mejor. La témpera, el uso peculiar del espacio, las formas no naturalistas permiten un juego de tinte infantil de la representación de las figuras humanas: claramente esto es no real, no ocurrió, pero si ocurre como acto de pensar la realidad.

Decodificar su compleja codificación, de eso se trata. Intentos que perduran en el tiempo desde 1934 al corriente…

Imagenes

De Izquierda a derecha:

1. Paisaje, Berni, carbonilla sobre papel , 1951;

2. Prehistoria, L. gambartes, tempera s/ papel, 1942;

3. Cruce Alberdi, Juan Crela, oleo s/ tela, 1946

4. Primeros pasos, Berni, oleo s/ tela.

 

 

Nota y bibliografía sugerida

*Podro, Michael (1987) ¨La Representación y el Becerro de Oro¨, en Visual Theory, Painting and Interpretation, Cambridge UP, 1991.

-Guasch, Anna María, Los Maifiestos del Arte Posmoderno, Textos de Exposiciones 1980-1995, Akal, 2000.

 – El realismo como vanguardia,Espacio de Arte de Fundación OSDE ,

Suipacha 658, 1 Piso CABA  Tel. 4328-3287/6558/3228  

Curada por Guillermo Fantoni.
http://www.artefundacionosde.com.ar/BO/muestra.asp?muestraId=1568